Let it be...

viernes, 21 de octubre de 2011

El amor desolado...

Yo puse el esfuerzo, y él la desgana, yo el hondo silencio y él la palabra, yo senda y camino y él la distancia, yo puse los ojos y él la mirada.

Quise entre mis manos, retener el agua, y sobre la arena levanté mi casa.
Me quedé sin manos, me quedé sin casa, fui raíz oscura y él tronco y rama.

Para que la cuenta del amor sumara, él puso el cuerpo, yo el cuerpo y el alma. Era todo viento, yo toda montaña, yo pura resina y él pura llama.

Una noche oscura, se fue de mi casa, cegaron mis ojos para no mirarlo, para no seguirlo, cerré las ventanas, clausuré las puertas para no llamarlo.

Puse rosas negras sobre nuestra cama, sobre su memoria, puse rosas blancas.
Y a la luz difusa de la madrugada, me quité la vida, para no matarlo.
 
Yo lo puse todo, vida cuerpo y alma. Él, Dios lo sabe, nunca puso nada.

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